Todos los días son iguales, y todos se me hacen alienígenas. Todo es siempre lo mismo, y nunca entiendo nada. ¿Por dónde empezar?
Los músicos se convierten en personajes públicos multimillonarios. Las estrellas del pop se caen a cachos, acechadas por las drogas, las batallas judiciales, los abusos sexuales, las enfermedades mentales. Rihanna rechaza colaborar con Diplo, Diplo se enfada y esto sale en las noticias. A la gente le importa. Esto sale en las noticias.
Es más: existen «las noticias». No las noticias como cosas nuevas que suceden, sino «las cosas nuevas», el paquete de cosas nuevas que han seleccionado unos, y así la gran mayoría conocemos las mismas cosas nuevas. Y hay una señora que se sienta todos los días delante de una cámara a contarle a cientos de miles de personas una serie de cosas nuevas que algún señor ha seleccionado. Porque ganan dinero con ello.
Existen «las redes sociales». En algún momento alguien pensó que sería una gran idea que la gente compartiera su vida, humor y opiniones con el mundo a través de un ordenador. Ese alguien está silenciosamente pateándose los cincuenta estados de EEUU de camino a la candidatura demócrata para las presidenciales de 2020. Ese alguien inventó Facebook, y ahora Facebook está lleno de chistes horrendos y vídeos de animales.
Los osos polares, encerrados en zoos, se rebozan contra bloques de hielo con 40ºC a la sombra. La gente forma relaciones humanas con perros y gatos. Y se come a los cerdos y las vacas. En oriente comen insectos. En Valencia comen caracoles. Que son como marisco de tierra, pero en vez de considerarse un lujo carillo, para cenas de Navidad si acaso, dan un poco de asco.
Existen las cenas de Navidad. Existe la Navidad. Celebramos el nacimiento de un señor cuando la Tierra pasa más o menos por el mismo sitio con respecto al sol que cuando supuestamente nació, porque ni si quiera nació entonces.
Existen las tradiciones, los árboles, los cajeros automáticos, el amianto, las montañas, las fundas de móvil, las webs con rutas de senderismo, las empresas de marketing, los musicales, los premios a musicales, las cámaras de grabación, los caramelos, el Cañón del Colorado, las contraseñas, los pájaros, los telescopios, los barcos, las suegras, los satélites, el lenguaje, las lámparas, las estrellas, las matemáticas, los institutos, las constelaciones, los ratones de ordenador, las cartas de Magic, el cine, el teatro, los oboes, Donald Trump, Paquita La Del Barrio y Rita la Cantaora.
Se me hace un poco raro.

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